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El asado con cuero: Orígenes, peculiaridades y ¿por qué es tan rico?

Formas de hacer asado existen muchas y muy variadas. En realidad podríamos decir que cada zona tiene su característica particular que le agrega su toque único. Para algunos será la leña a utilizar, otros se centraran en los cortes, otros en los tiempos de asar para la carne; etc. Pero si hay algo en lo que podemos estar de acuerdo es que una de las formas más peculiares del asado, sobre todo para Argentina y Uruguay, es el famoso asado con cuero.

Antes que nada; ¿qué es el asado con cuero?

Como su nombre lo indica el asado con cuero es aquel asado el cual ha sido puesto a las brasas con el cuero de la vaca incluido (normalmente con el cuero apuntando hacia arriba). Es decir que la carne es asada junto con los jugos, grasa, cuero y sangre del animal obteniendo así una carne muy tierna y con un sabor único y delicioso.

Este tipo de método de cocción es utilizado sobre todo en el interior del país, donde muchas veces hacer un asado con cuero es un evento social en si mismo. Es que dominar esta forma de asar carne es un arte que lleva varios años perfeccionar.

Para empezar el asado con cuero normalmente implica la cocción a las brasas de casi todo el animal, por lo que se necesita mucho fuego y abundante brasa. Por lo tanto, además de una parrilla generosa en tamaño, se necesitará empezar el fuego temprano para ir generando la brasa necesaria. Además que si se quiere lograr el mejor resultado posible la cocción debe ser lenta, por lo que tranquilamente se puede estar medio día para lograr un asado con cuero.

El origen del asado con cuero

Como muchas costumbres que se adentran a la época de la colonia en el Río de la Plata, el origen de esta forma de asar carne es motivo de discusión entre los historiadores.

Una de las teorías más aceptadas hace referencia a un tema de simple practicidad. En la época de la colonia, cuando gauchos y charruas pululaban por una campaña peligrosa, y la carne de vaca era una de las fuentes principales de alimentación, el “asado con cuero” mostraba una peculiar ventaja. En el caso de que fuera necesario salir huyendo ante la aparición de un enemigo, simplemente se podía “envolver” la carne sobre su cuero, montarla a caballo y huir, y de esta forma no perder la comida del día.